lunes, 16 de enero de 2017

Usos del futuro imperfecto y perfecto


En español tenemos el futuro imperfecto (comeré) y el futuro perfecto (habré comido) para hablar de cosas que no sabemos con seguridad, cosas que suponemos.

El futuro imperfecto sirve para:
  • Para hablar de cosas que suponemos (hacer hipótesis) en el presente. 
- ¿Sabes dónde está Ana?, la estoy llamando al despacho y no responde.     
   No sé, estará comiendo, es su hora de descanso.

  • Para hablar de un tiempo futuro con marcadores como mañana, el año próximo, dentro de dos días, etc. (cuando no se trata de planes, sino de intenciones):
El próximo año iremos de vacaciones a Australia.
  • Para hacer predicciones (horóscopo, tiempo):
Hoy tendrá un día fantástico, conocerá el amor de su vida.
Mañana lloverá en zonas de la Cornisa Cantábrica y hará sol en el resto de la Península.

El futuro perfecto sirve para:
  • Hablar de acciones futuras que estarán terminadas en el momento futuro del que hablamos:
Mañana a las once ya habré terminado el examen de literatura.
A final de mes Juan y María habrán recorrido toda Europa.
  • Formular hipótesis sobre un tiempo pasado, pero reciente. En este caso se relaciona con el pretérito perfecto de indicativo:
Esta mañana he llamado a María, pero no estaba en su casa.
Pues no sé, habrá ido a visitar a su madre, está enferma.

martes, 10 de enero de 2017

Perífrasis verbales con gerundio


Como sucede con el infinitivo, el gerundio mayormente necesitará de otro verbo -al que modifica- para poder expresarse. Esta relación que se establece entre los dos verbos (uno conjugado y otro no conjugado) tiene normas muy estrictas -diferentes y a veces opuestas a las de otros idiomas-, que originan sus usos correctos e incorrectos.

Estar + gerundio
Usamos la perífrasis estar + gerundio para expresar una acción que se produce en el momento en que se habla:
¿Qué hace Joaquín?
Está viendo la televisión.

Estar (pretérito indefinido) + gerundio
Usamos esta perífrasis cuando informamos sobre la realización de una única acción en desarrollo terminada que ocurrió en un tiempo terminado y delimitado del pasado:
Cristina estuvo esquiando todo el fin de semana.
Eva y sus compañeros estuvieron trabajando en el proyecto hasta que terminaron.

Marcadores temporales de tiempo terminado y delimitado del pasado
Todo el fin de semana / el día / el mes…
Durante nueve horas / días / semanas…
Desde que + indefinido…
…hasta que + indefinido.

Estar (pretérito imperfecto) + gerundio
Esta mañana Juan ha ido al masajista porque le dolía mucho la espalda.
Juan ha gritado cuando el masajista le estaba dando un masaje.

La acción dar un masaje es una acción en desarrollo ocurrida en el pasado. No sabemos si el masajista ha terminado su acción o no, por eso decimos que es una acción sin terminar y usamos el verbo estar en pretérito imperfecto: estaba dando un masaje.
En cambio, la acción gritar es una acción terminada, que ha durado solo unos segundos, en un tiempo no terminado que incluye el presente: esta mañana (por eso usamos el pretérito perfecto ha gritado) y que ha ocurrido cuando la acción de dar un masaje todavía no estaba acabada.

Ayer Hugo fue al dentista porque le dolía mucho una muela. Hugo estaba cansadísimo.
Hugo se quedó dormido mientras el dentista le estaba mirando la boca.

La acción mirar la boca es una acción en desarrollo ocurrida en el pasado. Seguramente Hugo tenía los ojos cerrados antes de quedarse dormido, pero tener los ojos cerrados no significa estar dormido, así que no sabemos si el dentista continuó su trabajo o no, depende de si se dio cuenta o no. Por eso decimos que es una acción sin terminar y usamos el verbo estar en pretérito imperfecto: estaba mirando la boca.
En cambio, la acción quedarse dormido es una acción terminada, que duró solo unos segundos, en un tiempo terminado: ayer (por eso usamos el pretérito indefinido: se quedó dormido) y que ocurrió cuando la acción de mirar la boca todavía no estaba acabada.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Mal uso de las preposiciones


En el idioma español, no hay reglas que rijan las preposiciones, lo cual ocasiona muchas confusiones y dudas. Aquí, algunos ejemplos:

Ayudar a / ayudar en
Ayudó a su amigo a estudiar.
Ayudó a su amigo en su estudio.
Las dos formas son correctas. El verbo ayudar se construye con el complemento directo (a su amigo) y otro complemento encabezado por “a” si lo que sigue es un verbo en infinitivo (estudiar). Si lo que sigue es un sustantivo (estudio) se puede utilizar “a” o “en”, según el caso.

A nivel de
El sustantivo nivel significa “altura”, “grado, categoría o situación”. No debe utilizarse “a nivel de” cuando no alude a estos significados.
Frases como: a nivel de escuelas, las privadas funcionan mejor, o el tema se tratará a nivel oficial, son incorrectas. Debe decirse: en los hospitales, la sanidad funciona mejor y el tema se tratará en medios oficiales.
“A nivel de” es correcto usarlo en expresiones como: a nivel del mar, estamos a nivel europeo, llegaré al nivel de mis hermanos.

¿Se discrepa de o se discrepa con alguien?
El verbo discrepar significa disentir y es regido por la preposición de. Se discrepa del parecer o de la conducta de alguien: discrepo de alguna de sus ideas.

Con base en
Es una expresión de uso generalmente militar, para señalar el lugar en donde se encuentran los equipos como punto de partida para ciertas operaciones: la aviación nacional, con base en Córdoba.
También es utilizada en el lenguaje jurídico, con el significado de “con apoyo o fundamento en”: este tratado se puede realizar con base en el derecho internacional.
No hay motivo para censurar esta expresión porque la noción de “apoyo” está presente en la palabra base, pero la RAE prefiere el uso de expresiones como: sobre la base de, en función de, basándose en.
Sí es censurable la expresión: el pedido se hizo en base a investigaciones, en donde las preposiciones “en” y “a” no están justificadas. Este uso incorrecto puede tratarse de un calco del italiano “in base a”.

Juntamente con
Expresión correcta, que suele ser distorsionada cuando se la transforma en conjuntamente con, error en el que se comete redundancia, ya que la palabra conjuntamente lleva implícita la idea de compañía (con).

Camisa a rayas, cocina a gas
Son galicismos sintácticos (influencia de la lengua francesa) los complementos de un sustantivo mediante otro sustantivo con la preposición a:
Camisa a rayas
Cocina a gas
En estos casos, se debe utilizar la preposición de (que es la que se utiliza en español para expresar, entre otros usos, el modo y la manera):
Camisa de rayas         
Cocina de gas

Algunas de estas construcciones ya son admitidas de forma general:   
Avión a reacción
Olla a presión

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Oraciones subordinadas circunstanciales de tiempo: conectores


Las subordinadas de tiempo indican respecto a la acción principal un hecho anterior, posterior, simultáneo o un hecho que se repite. De acuerdo con esto se clasifican en cuatro grandes grupos:
  • Anterioridad: antes de (que):
El jefe llegó antes de que me despertara de la siesta.
Antes de que me despertara de la siesta sitúa la acción principal antes en la anterioridad. Llegar sucede antes de despertarse de la siesta.
  • Posterioridad: cuando, después de (que), nada más, en cuanto, tan pronto como, apenas y no bien indican que el suceso encabezado por estos conectores es inmediatamente anterior al otro. Por eso, sirven para situar la acción principal en el después:
Después de que cambiaran de director (antes), tuvo que irse (después).
Tan pronto como lo hice (antes), lo llamé (después).
Nada más terminar (antes), se fue disparado (después).

Apenas expresa, además, que hay una cierta contraposición entre ambos hechos:
Apenas se fue, lo llamaron.

En ciertos casos, las dos oraciones llevan un elemento que significa tiempo con el fin de destacar que la acción principal es anterior a la subordinada. En la segunda oración siempre aparece cuando:
Apenas había enterrado a su marido, cuando ya tenía un nuevo amigo.
Aún no había cumplido los dieciséis, cuando ya se quería marchar de casa.
  • Simultaneidad: cuando es el conector más habitual:
La miraba cuando ella no lo notaba.

-         Al + infinitivo, en el (mismo) momento en que expresan la simultaneidad entre dos hechos que se produce en un espacio de tiempo breve:
Cambia mucho al ponerse el sol.
Se fue en el mismo momento en que llegó.

-         Ahora que introduce la idea de la simultaneidad a la que une la de causa:
Ha cambiado mucho ahora que lo han ascendido.

También puede servir para introducir una circunstancia que no ha producido el efecto esperado:
Ahora que lo había terminado, me dice que no lo quiere.

-         Conforme, a medida que, según indican que las dos acciones que relacionan experimentan una progresión paralela:
Rectificó su comportamiento conforme fue dándose cuenta de lo que realmente esperaban de él.

-         Mientras aporta la idea de duración, la simultaneidad es entre dos acciones que permanecen durante cierto tiempo:
Se enamoraron mientras hacían aquella investigación en Berlín.

En ocasiones puede ir separado por pausas, convirtiéndose en un adverbio:
Yo, desconfiando siempre y él, mientras, tranquilo y ayudándome.

En lugar de este mientras adverbio pueden aparecer mientras tanto y entre tanto, que son las formas preferidas para referirse a acciones futuras:
Llegará a las seis, mientras, arréglate.

Suele utilizarse mientras tanto cuando se relacionan dos informaciones que se entienden nuevas para el oyente:
Llegará a las seis (no lo sabía), mientras tanto, arréglate (no estaba haciéndolo).

Mientras puede indicar, en oraciones negativas, el final de un período de tiempo. En este caso equivale a ‘hasta que’:
Te quedarás castigado mientras no me digas la verdad (= te quedarás castigado, hasta que no…).
  • Repetición: cuando, cada vez que, siempre que:
Cada vez que voy a Extremadura compro jamón serrano.
Viene a visitarme siempre que puede.

El hecho introducido por el conector se repite varias veces y cuando ocurre, se produce también el hecho de la oración principal.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Complemento directo y complemento indirecto. Cómo distinguirlos


Existen algunas pruebas sintácticas y semánticas para determinar si un complemento introducido por la preposición a es un complemento directo (CD) o indirecto (CI).
  • Sustitución
Sustitución por un pronombre átono o un pronombre más preposición. Si se deja sustituir por lo y solo por ese complemento, es un complemento directo.
Esta prueba funciona de la siguiente manera: se toma el complemento introducido por la preposición y se busca un pronombre que pueda sustituirlo sin que cambie el significado:

Llevó flores a su madre.
Le llevó flores.

El hecho de que a su madre pueda sustituirse por un pronombre, indica que se trata de un complemento indirecto.
En el español de España, que forma parte de los dialectos “leístas” es posible sustituir algunos objetos directos de persona por pronombres átonos, por lo que esta prueba sintáctica no ayuda mucho a los hablantes de esta variedad.

He visto a tu padre en la panadería.
Le vi en la panadería. / Lo vi en la panadería.
  • Doble objeto
Cuando existen dos complementos, uno de objeto inanimado y otro de persona introducido por a, el primero es directo y el segundo indirecto:

Llevó a su padre. (CD)
Llevó flores a su padre. (CI)
  • Voz pasiva
Si un complemento admite su enfoque a sujeto mediante la voz pasiva, es un complemento directo.

Le entregó la carta a Juan.
La carta le fue entregada a Juan.

El hecho de que la carta, en la segunda oración, sea sujeto, prueba que en la primera es complemento directo y solo los complementos directos pueden pasar a sujeto mediante pasivización.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Leísmo, laísmo y loísmo: el uso incorrecto de los pronombres la, lo y le


  • Pronombre como complemento directo
  • Pronombre como complemento indirecto

jueves, 10 de noviembre de 2016

Usos del pretérito imperfecto del indicativo


El pretérito imperfecto se usa para:
  • Expresar acciones habituales en el pasado.
Cuando era pequeña, iba a la escuela todos los días.
  • Describir cosas en el pasado.
Era una casa muy vieja.
  • Describir personas.
            - Físico: La abuela era alta y muy gorda. Tenía el pelo negro.
            - Carácter: Era una mujer muy alegre.
            - Estado físico o emocional: Estaba bastante cansada y se sentía desanimada.
            - Creencias: Era una mujer muy religiosa.
            - Ideas y gustos: Ana pensaba que la vida en el pueblo era divertida.
            - Intenciones / deseos: Esa mañana Ana quería pasear por el pueblo.
  • Describir el contexto de la acción principal: Un día Ana se despertó muy temprano. Se vistió y salió de casa.
            - Contexto: tiempo: Eran las siete.
            - Contexto: clima: Hacía mucho frío. El cielo estaba nublado, pero no llovía.
            - Contexto: situación: En la calle no había nadie. Tampoco pasaba ningún coche.
  • Expresar la causa que describe las circunstancias que determinaron la acción principal en el pasado.
            El lunes llegué tarde al trabajo porque el tren estaba averiado.

Marcadores temporales del pretérito imperfecto
Hay dos grupos de marcadores:
  • La palabra antes, que indica un momento indefinido del pasado en contraste con el presente.
Antes fumaba mucho, ahora ya no fumo.
  • Palabras que expresan la habitualidad de una acción en un periodo de tiempo del pasado.
Cuando era pequeña, iba al campo con mi familia todos los domingos.
A veces, cuando llovía nos quedábamos en casa y jugábamos a las cartas.
Yo perdía casi siempre, porque tenía muy mala suerte.
  • También son marcadores del pretérito imperfecto:
Siempre, casi siempre.
Todos los días, todos los años, todos los domingos, etc.
Normalmente.
Con frecuencia.
A menudo.
A veces.
Nunca, casi nunca.